27 de febrero de 2011

ecuador

Grande: así puede resumirse nuestro paso de ecuador. Los mejores trajes y caras para celebrar que llevamos estudiada justo la mitad de la carrera. Momentos de buena compañía, bailes, alcohol y sobretodo risas.

Creo que es uno de los momentos que nunca se olvidarán, ni tampoco el día siguiente. Ahora mismo estoy en uno de los mejores momentos, y que dure, porque puedo decir que soy feliz, y mucho :)

25 de febrero de 2011

sinsentido

Y en un momento dado te das cuenta que todo es un sinsentido. Que buscamos la paja en el ojo ajeno y quizás la tengamos nosotros, apuntamos a los demás con nuestro dedo y éste tapa la luz del sol que nos señala a nosotros.
Un giro más en la tuerca sinsentido hasta que encontramos el tope no retorno. Y hasta reirías en ése momento, pensando que no volverás a girarla más porque no sabes ni cómo has llegado allí ni cómo vas a salir. Se gastaría de tanto usarla, y sería el peor error en esta vida. Pero esta vez es la definitiva, al fin de al cabo se pierde mucho tiempo pensando sinsentido, y todo éste podría emplearse en aprovechar al máximo los pequeños momentos que te brinda la vida, porque, el tiempo, es lo más valioso que hay, y no hay que perderlo con tonterías.

No volveré a pensar y girar la tuerca, gracias. Would you hold it against me?

..

**En lugar de eso preparo mis pantalones made of plastic, mi camisa blanca y americana de dos botones, subiré cuidadosamente mis dos pares de calcetines hasta los tobillos y me pondré los zapatos largos, sí, esos desproporcionados. La pajarita irá después, y el abrigo berlinés, para lucirme por un día. Y cómo me gustaría hacer todo este ritual más a menudo. Porque esta noche no defraudará. Estamos en el ecuador.

palabras, sombra y corazón

La gente necesita ayuda, y lo piden a gritos; a veces hay que aprender a escuchar más. Sabias palabras a las que no les falta razón, pero hacen falta más hechos que palabras. Todo el mundo grita pidiendo ayuda, grita en su interior, grita su alma. Quizás nuestro corazón, tal y como lo consideran en Japón el conjunto formado por pensamiento, alma, deseos y amor, vive en un mundo aparte. El fin del mundo, allí donde solíamos gritar, allí donde gritamos despojados de nuestra sombra sin recuerdos de nada. La interpretación de nuestro yo presente es algo complejo, y una vez allí es posible que te des cuenta de la importancia de preservar nuestra sombra y proteger nuestro corazón. Pobre sombra, sin nosotros no es nadie y nosotros sin ella. Tranquilo, te dicen, aquí estará a salvo, la sacaré a pasear una vez al día y 3 le daré de comer; pero te advierto que no durará más de 2 primaveras, con lo que llegas a la conclusión de que no sobrevivirás sin ella.

Quizás el fin del mundo esté en nuestro cerebro, y la misión sea salir de él con tu sombra y tu corazón bien fuertes, y el momento en el que consigas el reto llegues al clímax de la vida y la felicidad y es cuando estés en paz contigo mismo.

Mientras tanto, a mi me basta saber que estás conmigo, en el fin del mundo y en el país de las maravillas, en corazón presente el resto del tiempo que no estamos en cuerpo.

Palabras, sombra y corazón. Difícil combinación de entender. Me cuesta hasta a mí, y eso que estoy en este preciso momento en uno de los mejores. No pretendo que se me entienda, porque hasta a mí me cuesta.

do you think i can't get hurt like you?

23 de febrero de 2011

lluvia

Escuchaba la lluvia desde mi cama, tumbado boca arriba a punto de coger el sueño. Me encanta ese sonido, me encanta percibir cada gota que cae sobre el tejado y golpea los cristales. Diminutos sueños resbalándose y corriendo, cada cual nuevo mejor que el anterior. Y así termina el día, con el sonido de la lluvia.

Y a veces la habitación se hace demasiado pequeña para respirar.


smile, why's everybody so serious!

15 de febrero de 2011

Madrid

Llegas a Madrid, y desde el primer momento que pisas el suelo sabes que, a pesar de no haber nacido allí, formas parte de ella y, como dicen muchas veces, tus raíces y tu sangre probablemente tiran de tí.


Recuerdos unos más claros que otros que se mezclan mientras paseas como un ciudadano más, cruzándote con gente muy variopinta, desde los más elegantes ejecutivos de clase alta, hasta los mendigos que piden e incluso te intimidan. Pero sabes adónde vas y de dónde vienes, porque tienes sus calles y memorias grabadas en tu cabeza.


Calle S. Eugenio, su oscuridad y sus edificios antigüos siguen emocionándote, la de veces que has pasado y seguirás pasando por ahí, donde habita ahora una pequeña luz que se va apagando poco a poco pero que todavía le queda algo de fuerza y en forma de calor te transmite su agradecimiento y cariño, que percibes con sólo estar allí presente.


Patatas artesanas, restaurante de comidas familiares, por la calle Moratín recuerdas otro almuerzo casero. El paseo del Prado sigue impresionando como siempre, y una lección de arte nunca viene mal. Paseo por el Retiro obligatorio.

Sol, Preciados y la Gran vía pasando antes por Callao te inspiran esa sensación que no sabes explicar, estás en casa, quizás en tu futura casa. El bullicio de gente sigue cruzándote, y entre muchos agentes de seguridad puedes ver culturas y diferentes formas de ver la vida alrededor. La calle Fuencarral y su intento de Candem, Madrid y sus calles pequeñas que suben y bajan, algo sucias, y la Plaza España, a la que llegas sin pensarlo.

La Plaza Mayor sigue regalándote recuerdos, casi imperceptibles, pero sabes que están allí. La catedral de la Almudena y el Palacio Real asoman bajo un sol espléndido y primaveral que disfrutas, como siempre, de la mejor compañía.

Y aunque crees que viajando puedes huír, te das cuenta de que no, pero se pasa más ameno estando allí, al abrigo de la nada y el todo, con el silencio, los cafés, la compañía y los tallarines, sobretodo los tallarines (calientes, con tomate y tolo). Una cosa: la tularansia, and tonight we gon be hit on the floor.




Hasta la próxima, Madrid.

las ocho!!
si todo lo que necesito es una boca
Fabiolo.

10 de febrero de 2011

escapar

Hacer las maletas y marcharte. Es una de las mejores sensaciones del mundo. Escapar aunque sean apenas 2 días, dejar atrás los exámenes que todavía no sabes si tendrás que repetir en junio, y las presiones de tu ciudad. De vez en cuando es algo necesario para uno mismo, desconectar aunque sea en una ciudad más grande y caótica, dejar de pensar en tu rutina de siempre y tus pensamientos de día a día que te llevan dando círculos sin llegar a ningún lugar en concreto, tan sólo te calientan la cabeza.

Un nuevo viaje, una nueva aventura.

Nos fuimos pa'Madrid.

rah, rah, like a dungeon dragon.

7 de febrero de 2011

bipolaridad extrema

Cómo salir de un examen y sentirte con los mismos ánimos con los que entrabas a pesar de ser el último: indiferencia, apatía, inestabilidad emocional. Cómo no estar apenas motivado por salir ni por nada, y sólo piensas en ir a casa y dormir, esconderte y no salir de donde quieras que estés. Todo se ve negro, y las dudas y el vértigo de siempre se intensifican.

Música de por medio. Vuelve la motivación. Has terminado, vas a salir y pasarlo bien. No hay nada malo en el horizonte, por que al fin y al cabo, como uno mismo se dice, los problemas te los creas tú mismo. Visto desde otro punto todo está perfecto y muy bonito, o al menos eso quieres creerte a tí mismo. Qué fácil es dar consejos y qué dificil es aplicárselos a uno mismo.

Hasta la próxima bipolaridad.

Baby i just wanna dance, i don't really care.

6 de febrero de 2011

terror

Me encuentro en un angar, una nave muy grande acristalada con un grupo de personas. No sé quiénes son ni qué hacemos allí, pero todo comienza cuando un coche se estrella contra una de las paredes. Los cristales vuelan por doquier y comienza el terror y la huída, todos corremos sin dirección fijada buscando un lugar en el que no ser alcanzados por los terroristas.
Ahora estoy en la calle, ha oscurecido y hay barro por todas partes, con pequeñas casas a los lados y unos coches aparcados. Corro, huyo, grito, lloro, con un grupo de chicos huyendo de los gritos, el humo y las luces provenientes de los disparos. Los cristales procedentes de la explosión se me van incrustando en los ojos. Estamos rodeados, tanto delante nuestro como detrás nos persiguen subidos a unos coches y disparándonos. Finalmente nos cobijamos bajo un coche porque no hay otra alternativa, y parece que por el momento todo pasa.
Ahora estoy en mi casa con mi padre, el edificio ha sido atacado y las casas de los vecinos están completamente deshabitadas, seguramente ellos muertos; pero la nuestra está intacta y parece que estamos a salvo. Yo sigo con los ojos y la cara completamente enrrojecidos, pero estamos contentos porque estamos salvados, parece que todo haya pasado. Pero esa calma se termine muy pronto cuando miro por la mirilla de la puerta y el terror vuelve a mí en su estado más elevado: el líder de los terroristas y causante de toda esa desgracia está a pocos centímetros de mi. No se le visualizan los rasgos porque lleva un turbante en la cabeza y viste harapos. Intento no hacer ruido, pero siento que él nota nuestra presencia al otro lado de la puerta, como si pudiera oír cada ritmo de nuestra respiración y nuestro corazón, que se ha acelerado debido al pavor. Sé que es el final, estamos perdidos, todo acabará aquí y en pocos segundos.

Y me despierto.

5 de febrero de 2011

no palabras

Por todos los momentos en los que sobran las palabras, y bastan los gestos, miradas cómplices y muestras de afecto que demuestran y afloran sentimientos.

1 de febrero de 2011

21

Y cómo pasa el tiempo, los años, y la vida en definitiva. Una verdadera paradoja la de que el tiempo se pasa más deprisa conforme te haces mayor. Y cada año te das cuenta de las personas que están ahí, las de siempre, otras nuevas, otras que se van poco a poco; pero en definitiva rodeado de gente, tu gente. Y entre las de siempre y las nuevas recuerdas cuántos momentos importantes y emotivos has vivido y sabes que seguirás viviendo. Y entre las nuevas, alguien en especial, ese alguien que no creías que llegaría nunca y ahí está, compartiendo contigo el simple pero especial motivo de cumplir un año más, 21. Siempre está ahí la inquietud sobre el futuro y lo que ocurrirá, y se dice que hay que vivir el presente y disfrutar del momento, pero en el fondo siempre se va más allá, y da vértigo, y mucho, respecto a qué cosas.

Unos vienen, otros se van, pero siempre se permanece juntos en algún recóndito de nuestro interior.

Felicidad, ánimo, nostalgia, indiferencia, tristeza, vértigo, miedo, amor. Agradecido más que nada.

Anything that's worth having, it's sure enough worth fighting for.

Can't be afraid of the dark.